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Exembajador británico: “El Mossad falsificó pruebas del ataque químico en Siria” – ¿Por qué Israel envió soldados para liberar el centro comercial de Nairobi?

Exembajador británico: “El Mossad falsificó pruebas del ataque químico en Siria”

Las evidencias del ataque químico en Siria, presentadas por EE.UU., fueron falsificadas por Israel, según un exembajador y activista político británico.

Craig John Murray, exembajador británico y activista político, manifestó en su página oficial que las pruebas presentadas por el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, tras el ataque químico del 21 de agosto, “fueron falsificadas por el servicio secreto israelí”. 

Como subraya Murray, las declaraciones de Kerry sobre las intercepciones de comunicaciones de altos rangos militares del Ejército sirio no tienen una base sólida. 

Según Murray, en Oriente Medio EE.UU. no tiene instalaciones comparables con el centro de Troodos, en Chipre, que pertenece al servicio de inteligencia británico GCHQ, lo que condiciona altos niveles de cooperación entre la CIA y MI6. “Troodos es altamente valorado por la NSA. El centro está monitoreando las líneas satelitales y de radio, así como el tráfico de microondas en Oriente Medio, desde Egipto y desde Libia oriental hasta el Cáucaso. Todas las comunicaciones telefónicas en esta región se captan por las plataformas de Troodos”, explica el exembajador.

La respuesta al enigma de Troodos es simple: Troodos no interceptó las comunicaciones, porque no existen. El Mossad las había fabricado

En este contexto, opina Murray, es muy difícil de suponer que las pruebas de la preparación del ataque químico por los militares sirios no hubieran estado disponibles para el Comité británico de Inteligencia. 

“Por un lado, la explicación es muy simple. Las evidencias han sido provistas a EE.UU. por el Mossad, según me comunican mis propias fuentes bien informadas en los círculos de inteligencia de Washington”, indica Murray, agregando que actualmente a disposición del servicio secreto israelí no hay instalaciones con una capacidad similar al centro de Troodos.

“La respuesta al enigma de Troodos es simple: Troodos no interceptó las comunicaciones, porque no existen. El Mossad las había fabricado”, concluye Murray.  

Asimismo, la postura oficial de Tel Aviv en el conflicto sirio fue claramente explicada por el embajador de Israel en EE.UU., Michael Oren, que en una entrevista con el diario ‘The  Jerusalem Post’, subrayó que “queremos que Bashar al Assad se vaya, siempre hemos preferido a los chicos malos que no son respaldados por Irán antes que a los chicos malos que sí cuentan con el apoyo de Irán”.

Los misiles químicos de la Ghouta venían del ejército turco

El canal de televisión sirio al-Ikbariya transmitió el domingo 15 de septiembre de 2013 una larga entrevista en la que un prisionero relata cómo transportó varios misiles químicos desde una base militar turca hacia Damasco.

Según ese testimonio, el objetivo del ejército turco era provocar una intervención internacional contra Siria.

Una amplia campaña de propaganda, al parecer preparada de antemano, se desató inmediatamente después del ataque químico de la Ghouta, el cinturón agrícola que rodea la capital siria.

A continuación de la difusión de la entrevista se produjo un debate entre el general sirio Ali Maksoud y el politólogo francés Thierry Meyssan sobre la implicación de Turquía en el conflicto y la proposición rusa de adhesión de Siria a la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, Producción, Almacenaje y Uso de Armas Químicas y sobre su Destrucción.

FUENTE

¿Por qué Israel envió soldados para liberar el centro comercial de Nairobi?

Así como Estados Unidos y Gran Bretaña prestaron ayuda a las fuerzas de seguridad kenianas, luego de la toma del centro comercial Westgate, el Gobierno israelí también tiene intereses geopolíticos en Kenia y Somalia.

Desde que surgió la noticia de la ocupación del centro comercial en Nairobi por milicias islámicas Al Shabab de Somalia, un avión militar israelí llegó a la capital de Kenia para apoyar a las ya presentes fuerzas estadounidenses y británicas a liberar junto con soldados y policías kenianos a la mayor cantidad de rehenes posibles.

Al Shabab —Al Qaeda en Somalia— había advertido que cometería atentados en el vecino Kenia por la ayuda militar que presta este país en la lucha por el caótico Cuerno de África, que se encuentra inmerso en una guerra civil desde 1991.

Intereses geopolíticos 

Tel Aviv y Kenia reforzaron sus lazos militares en 2002 luego de que una bomba de Al Qaeda estallara en el hotel Paradise en Mombasa matando a 13 kenianos y tres israelíes. Ese mismo día, en una acción coordinada, 261 pasajeros a bordo de un avión de la compañía israelí Arkia corrieron un gran riesgo luego de que dos misiles no pudieran impactar contra la nave. Desde ese momento, instructores israelíes entrenan soldados antiterroristas kenianos.

Israel —al igual que Estados Unidos y Gran Bretaña— se acerca a Kenia porque es un país clave en la lucha geopolítica contra Sudán —que es aliado de Irán y China— y para combatir a Al Shabab en Somalia.

Además, Kenia se transformó en un país vital para el transporte de petróleo, tras la partición sudanesa en 2011 —quedando Sudán por un lado y Sudán del Sur por el otro—.

Los hidrocarburos que antes controlaba Sudán ahora pasan a manos occidentales a través de su alianza con Sudán del Sur. Aunque China construyó un oleoducto desde Sudán del Sur que atraviesa Kenia y que desemboca en el Océano Índico, para su exportación.

De esta manera Pekín no queda aislada de la separación de Sudán.

El nexo con Somalia 

Desde 1991 Somalia no solo no tiene un Gobierno central estable sino que está viviendo una guerra civil entre clanes que buscan controlar el Cuerno de África de manera casi feudal, con el aditamento de la aparición, en 2004, de guerrillas islámicas que intentan transformar al país en un Estado religioso al estilo talibán.

Así surgió Al Shabab, como un desprendimiento de los Tribunales Islámicos. Las ventajas de Somalia para Occidente son varias. Una de las más importantes es la situación geográfica, ya que por sus costas transita el 13 % del comercio mundial, barcos que atraviesan el canal de Suez que van y vienen de Europa, y además circula gran parte del petróleo de Medio Oriente.

Su riqueza pesquera está siendo aprovechada por buques de todo el mundo ante la ausencia de control estatal de los mares. Entre su patrimonio cuenta además con uno de los más grandes acuíferos de agua dulce del continente, que comparte con Eritrea y Etiopía.

Kenia fue clave en 2004 en la formación de un Gobierno de transición somalí, primero en territorio keniano y luego en la ciudad de Baidoa.

El apogeo de las milicias islámicas fue alcanzado en junio de 2006 cuando lograron controlar vastas regiones del país. Dos meses después, Estados Unidos dio el visto bueno para que Etiopía interviniera militarmente para respaldar al Gobierno de transición y luchara contra las guerrillas musulmanas.

Washington reforzó el apoyo a los militares etíopes bombardeando, en enero de 2007, supuestas bases rebeldes en donde se entrenan combatientes de Al Qaeda procedentes de todo el mundo musulmán, de acuerdo con las declaraciones del Gobierno estadounidense.

Israel, Al Shabab y el terrorismo en Siria 

Sin embargo, Etiopía se tuvo que retirar por el repudio de la población. Fue entonces cuando Al Shabab se hizo más fuerte, a pesar de soportar esporádicos bombardeos estadounidenses contra sus bases, la lucha contra los clanes y contra una fuerza multinacional africana encabezada por Kenia y del combate contra los piratas que amenazan las costas somalíes. Se cree que disponen de entre 7.000 y 9.000 combatientes y que la inspiración religiosa es wahabita, como la de Al Qaeda y Arabia Saudita, cuando la mayoría de los ciudadanos somalíes son sufíes. Junto con Etiopía, Kenia es clave para defender los intereses occidentales e israelíes en el este de África y luchar contra el extremismo islámico en Somalia, que a su vez afecta al vecino Yemen en la península arábiga.

Aunque Israel no apoye a ningún bando concreto en la guerra de Siria entre el Gobierno laico de Bashar Al Assad y grupos heterogéneos rebeldes, en los que predominan combatientes wahabitas ligados a Al Qaeda, un artículo del diario ‘Jerusalem Post’ rebeló que el embajador israelí en Estados Unidos, Michael Oren, manifestó: “Los malos muchachos apoyados por Irán son peores para Israel que los malos muchachos que Irán no apoya”.

Siguiendo esta línea de pensamiento, es contradictorio que Israel combata a los wahabitas infiltrados en Kenia y los prefiera en Siria antes que a Al Assad, que se ha abstenido de atacar territorio israelí, por una cuestión claramente estratégica.

FUENTE

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Desde la sombra: Washington, Londres, los sauditas. Columna vertebral del terrorismo (E43)